¡Mira que me gusta la C4! pero no consigo cogerla. La Zephyr de 17 m se ha convertido en el arma de cada día entre los 7 y los 18 nudos. Creo que sólo he pinchado un día en todo el verano. He tenido que cambiar mis criterios para decidir si me meto en el agua o no. No importa que el anemómetro no llegue a 10 nudos. No importa que no haya borreguitos: 17 m empujando en el aire siempre funcionan.
Este fin de semana, he pasado las dos tardes completas navegando. Es fantástico navegar con el mar plano, sin el molesto chopy que salta a la cara. Pensé que me aburriría con poco viento, pero la realidad es que siempre hay algo nuevo que probar. Ayer, he terminado navegando sentado y de rodillas en la tabla. La ceñida no la controlaba muy bien, pero, je,je, al largo, la velocidad era tremenda... Y cuando sube el viento, Zephyr permite unos vuelos fenomenales. En fin, que aunque el verano está siendo chunguillo de viento, lo estamos aprovechando a tope...
Saludos